😔 Todos me escondían el nombre de mi futura sobrina, y cuando descubrí la razón, me sentí realmente decepcionada.
Con mi hermana Elza, somos tan cercanas que nunca ha habido secretos entre nosotras. Es simple: yo sé todo sobre su vida, y ella sabe todo sobre la mía.
Un día, le pregunté si ya había elegido un nombre para el bebé, y su respuesta me dejó perpleja: «Aún no he decidido.»
Un poco más tarde, durante una cena con nuestra tía, me preguntó si ya sabía el nombre de mi futura sobrina. Sentí incomodidad en su voz, como si estuviera ocultando algo. Luego, un día, le conté a mi madre lo incómodos que se veían todos cada vez que hablábamos del nombre del bebé.
Mi madre cambió de tema de inmediato, y ahí entendí que ella también sabía el nombre. Por un momento, imaginé que quizás Elza quería darle mi nombre al bebé, y por eso todos lo sabían, menos yo.
Insistí con mi madre para saber lo que ella sabía, y después de unas dudas, me reveló el nombre. Y ahí… me sentí completamente decepcionada. Simplemente no podía entender cómo mi hermana había podido elegir un nombre así…
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Mi madre entonces me reveló que el nombre que Elza había elegido para su hija era «Tooh», un nombre que se escribía T-O-O-H, pero que se pronunciaba como el número «dos» en inglés, de manera más suave.
De repente, entendí por qué mi hermana había elegido ese nombre: era en homenaje a su hijo, al que había perdido hace dos años.
Era su manera de simbolizar la memoria de su primer bebé, un vínculo con el que no pudo mantener.
Fui a casa de Elza para hablar con ella, para explicarle por qué pensaba que era una mala decisión.
Le dije que ese nombre le recordaría constantemente la tragedia que había vivido.
También le pregunté: ¿Qué le dirá a su hija cuando sea mayor, cuando le pregunte por qué le dieron ese nombre?
Después de todo, no era un nombre fácil de llevar.
Elza permaneció en silencio durante un largo rato, y luego la conversación tomó otro giro.
Finalmente, después de reflexionar, aceptó cambiar de opinión.
Juntas, elegimos otro nombre, un nombre que también tendría un significado, pero sin recordar el dolor del pasado.
Fue una decisión tranquila para ambas, y me sentí aliviada de que Elza hubiera tomado esa decisión, más serena para el futuro de su hija.

