Este pequeño taburete llevaba años arrinconado en nuestro garaje, tanto que ni siquiera recuerdo cómo llegó allí 🛠️.
Decidí darle una nueva vida, añadiéndole un toque personal y único ✨.
El resultado final impresionó mucho a toda mi familia 👏. Puedes descubrirlo en el artículo del primer comentario 👇👇👇.
El asiento del taburete estaba totalmente inutilizable, solo el aro era recuperable.
Así que lo reparé con cola blanca y añadí algunos tornillos para reforzarlo.
Moldeé de nuevo el aro del asiento con mi disco de esmeril, ya que los bordes no encajaban perfectamente.
Preparé un nuevo asiento con la fresadora.
Lo fijé al aro con clavos y cola.
Tapé el agujero central con una varilla de madera, que luego corté al ras.
Al principio pinté la silla con un pincel, pero como el resultado no me convenció, finalmente opté por una pistola de pintura.
Cubrí el asiento con espuma y tela de saco de café.
Fijé la tela con grapas, asegurándome de que quedara bien tensa, y luego reforcé todo con tachuelas decorativas.
Para ocultar las fijaciones, enrollé cuerda alrededor de las patas.
La renovación tomó bastante tiempo, pero el resultado valió la pena.
Lo que más me alegró fue darle una segunda vida a un objeto olvidado, aportándole un toque personal y creativo.

